Dices tanto y guardas silencio. Tu risa se ha apagado pero aun resuena en la bóveda de mis recuerdos. Eras pequeña, delgada, frágil y yo tan tosco y torpe. Tu eras luz, calor, vida y yo tan sólo me contentaba con ser tu sombra. Y sin embargo, me querías! Yo a veces no lo comprendía y te miraba sorprendido, tu tan bella y yo tan feo. Y te reías de nuevo, me decías tonto, me decías terco, me decías tantas cosas como cabellos tuyos jugueteaban en mis sueños.
Sentado, recuerdo, y miro hasta el cielo, hay nubes, hay luz, corre el viento y hoy sé que es tu parque de recreo. Hoy te imagino saltando de nube en nube y esparciendo tu alegría y ese amor que derramabas a tu alrededor. Y siento que estas gotas de lluvia son palabras tuyas aún diciendo "te quiero"
Y aquí estoy, hablandote de la única manera que sé, con mis manos, y pensando que simple y sencillamente, te extraño.