Thursday, November 30, 2006

De noche acostumbro ver mis viejos miedos retozar. Un cigarro y una copa, y una suave sonrisa despreciable tratan mi sangre calentar.

No me importa. El hielo anuda mi garganta, serpiente que ahoga los gemidos de los recuerdos que siento padecer. IrĂ³nicas sonrisas es lo unico que obsequio a la noche que tentadora ofrece un calido beso y un fugaz deseo, que ante el polvo que desciende serpenteante de mis ojos termina por desaparecer.

Otra copa. Te ahogare en la memoria de mi piel.

No comments: