Mantuve mis ojos abiertos hasta el final, mientras mis anhelos marchaban mas allá de la línea que marcaba el tiempo. Porque mi mente caminó tomando de la mano el niño que llevaba entre sus brazos mis recuerdos (porque también nosotros una vez tuvimos un principio).
Me di cuenta que no podía resistirlo mas. Mantuve mis ojos abiertos para verlo marchar por el rumbo que la locura marcó a mi razón. Mi memoria se alejaba, y yo, sin poderme resistir, lloraba.
Y mantuve los ojos abiertos hasta el final, anegados por vez primera en lágrimas de sabor salado, pude ver como se evaporaban entre jirones de nubes grises que flotaban en un cielo odiado y sin color.
Así, caí de cara a los celestiales cazadores. La luz me baño, arrebatándome lo que podría haber llamado vida. Desde el piso, giré el rostro hacia el infinito, con los ojos bien abiertos y pronuncié una última maldición entre los labios.
Pues en la guerra entre el cielo y el infierno, tambien los demonios mueren.
Me di cuenta que no podía resistirlo mas. Mantuve mis ojos abiertos para verlo marchar por el rumbo que la locura marcó a mi razón. Mi memoria se alejaba, y yo, sin poderme resistir, lloraba.
Y mantuve los ojos abiertos hasta el final, anegados por vez primera en lágrimas de sabor salado, pude ver como se evaporaban entre jirones de nubes grises que flotaban en un cielo odiado y sin color.
Así, caí de cara a los celestiales cazadores. La luz me baño, arrebatándome lo que podría haber llamado vida. Desde el piso, giré el rostro hacia el infinito, con los ojos bien abiertos y pronuncié una última maldición entre los labios.
Pues en la guerra entre el cielo y el infierno, tambien los demonios mueren.
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